Cómo detectar el kilometraje alterado en un auto usado

La compra de un auto usado puede ser una gran oportunidad, pero también requiere mucha atención para evitar fraudes, especialmente en lo que respecta al kilometraje. La manipulación del odómetro es algo bastante común entre algunos vendedores. Al reducir el número de kilómetros, ellos pueden pedir un precio más alto, presentando el auto como si hubiera sido menos utilizado. Pero, ¿cómo darte cuenta de esta trampa y evitar problemas posterior?

En Argentina, el kilometraje es un tema clave al momento de comprar un vehículo. Si mirás el mercado, notarás que los autos que marcan más de 100.000 kilómetros suelen depreciarse más rápido. Esta percepción está muy arraigada entre los compradores, lo que lleva a algunos vendedores a modificar el odómetro para engañar.

Además del engaño, esta mala costumbre también compromete la seguridad del auto. Un vehículo que ha recorrido 200.000 kilómetros, pero que muestra solo 100.000, puede omitir mantenimientos críticos. Por ejemplo, si no se ha hecho el cambio de distribución, el riesgo de una falla grave aumenta considerablemente.

El kilometraje no lo es todo: los puntos a chequear en un auto

Es fundamental revisar el desgaste físico del vehículo. Elementos como el pedal del acelerador, el volante, y los asientos pueden darte indicios del uso real. Si el volante está gastado o los asientos tienen grietas, es posible que el kilometraje indicado no sea el correcto, a pesar de que el odómetro diga lo contrario.

Los discos de freno y los neumáticos también son indicadores importantes. Un desgaste irregular puede señalar que el vehículo ha tenido más uso del que aparenta. Aunque, claro, ciertos componentes reemplazables pueden tapar el verdadero estado del auto. Consultar el historial de mantenimiento y la última Verificación Técnica Vehicular (VTV) es una buena idea para tener datos confiables. Si tenés un mecánico de confianza, no dudes en hacer que escanee la computadora del auto; ésta tiene registrado el verdadero kilometraje, que no se puede modificar.

Existen plataformas digitales que ofrecen informes detallados sobre el vehículo, incluyendo registros de revisiones y el kilometraje histórico. Una buena referencia para estimar si el uso es normal: un auto urbano suele recorrer entre 15.000 y 20.000 kilómetros anuales. Por lo tanto, un auto año 2020 debería tener cerca de 80.000 kilómetros; cifras por debajo pueden ser una alerta.

Por qué se suele modificar el kilometraje en un auto

Modificar el kilometraje busca aumentar el valor de reventa del vehículo. Un odómetro que muestra menos kilómetros sugiere menor desgaste y un mejor estado mecánico, justificando así un precio más alto. Aunque cambiar un odómetro analógico es más sencillo, los digitales también pueden ser alterados con equipos especializados.

Es importante recordar que el uso de un vehículo varía mucho según el propietario. No todos los autos se desgastan de la misma manera, y las condiciones de uso son diferentes. Tener un kilometraje elevado no significa automáticamente que el auto tenga problemas o que esté al final de su vida útil, siempre y cuando el precio refleje su estado real.

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